Ir al contenido principal

Revaloración de la wayliya haquireña en terreno pantanoso


La wayliya es una expresión ritual compuesta por un conjunto de música, canto y danza, que se practica en el contexto de las celebraciones a la natividad del niño Jesús. En Haquira se celebra la navidad con la fiesta organizada por un carguyoq (mayordomo), dentro de un sistema de cargos, que ponen a bailar a negros, llameros, majeño y waylala con la música de la wayliya. Esta fiesta navideña con la fiesta del ritual de la wayliya es lo que por hoy se llama wayliya haquireña. Se sabe que esta es la expresión cultural más antigua y más importante del pueblo de Haquira. Pese a su trascendencia sufrió desventuras que lo llevaron a su casi desaparición y con el esfuerzo de algunas personas se lo recupero, valoro y se hizo declarar como Patrimonio Cultural de la Nación. En estas líneas quisiera dar cuenta de estos esfuerzos a partir de la memoria de algunas personas y sobre todo mi observación directa. Todavía no se hace una reconstrucción seria sobre la historia del pueblo y menos de esta expresión cultural. Quizá esto pueda contribuir como una fuente para quien quiera escribir la historia de la wayliya haquireña, especialmente en la parte de puesta en valor por algunas personas que tuvieron el objetivo de ser visibilizados ante la sociedad nacional y el mundo. Quiero poner en mención a todas las personas que realizaron este trabajo ya que no se les menciona y quizá nunca se los mencione. Es posible que en mi versión no aparezcan muchos, esto debido a que solo es mi versión y es muy obvio que con ello no puedo cubrir toda la verdad.
Ilustración 1. Fotografía de la familia Astete Checcaña en el concurso de la wayliya, enero 2017
Ilustración 2. Familia Astete del barrio Ccayao, enero del 2018
Pese a la importancia de la wayliya haquireña como expresión de la identidad del pueblo no se tiene reconocimientos institucionales o por personas de otros pueblos. Tampoco se habla de méritos logrados a través de la música o danzas de esta fiesta.  Solo se habla de que hubo un encuentro de danzas interregionales en Santo Tomas y recibieron un premio Ello también se expresa en la poca difusión de la música a través de los conjuntos musicales. Solo el Centro Cultural Qaqa Cárcel añadió en tema de wayliya en su álbum musical. Así también la artista Nelly Arcos tiene un tema de wayliya en uno de sus álbumes.
Hubo un trabajo pionero de Nicanor Peñalva para recuperar, valorar y difundir la wayliya. Cuentan muchas personas que el señor Nicanor fue amante de las costumbres tradicionales del pueblo y tenía el objetivo de preservarlos y difundirlos para que se reconozca la identidad de Haquira por medio de esas expresiones. Fue él quien apoyo a los grupos musicales y organizo concursos de danzas.
Durante la época de la violencia política se cortó la práctica de la wayliya junto a otras fiestas costumbristas. Se decía “qhollokapun” aludiendo que la wayliya ya había desaparecido. Durante esos años de incursión del miedo y la privación de libertades, mucha gente migro a las ciudades. Así también la militarización del pueblo llevo a la prohibición de las fiestas que conllevaban al consumo de alcohol. Solo se realizaba las fiestas patrias con desfile obligatorio y la corrida de toros con control de las fuerzas del orden. Así también los días de carnavales eran restringidos y las fiestas religiosas, entre ellas la wayliya, se prohibieron. Por largos años no se vio practicar estas danzas en la navidad. Solo había algunos años en que las juntas (organizaciones barriales) organizaban presentaciones en navidad. Los emigrantes haquireños en Lima se asociaron por medio de eventos y tenían a la “Danza de los negros” como su principal actividad durante los días de navidad. Así que Lima quedo como sede de la wayliya a la cual iban algunos danzantes desde Haquira y por varios años quedo como la reserva.
Así también los grupos de migrantes haquireños en Arequipa encontraban a las fiestas costumbristas del pueblo como motivo para reunirse. Cabe destacar un proceso peculiar con los amigos de la comunidad de Patahuasi que trabajaron en la puesta en valor de su wayliya y producto de ello es la grabación de las canciones por el Grupo Las Palomitas de Qaqa Cárcel. Ellos tuvieron problemas con artistas de Chumbivilcas debido a la atribución de autoría. Se sumó el abandono por parte de las autoridades para apoyarlos en difusión de su música o defensa en el juicio que seguían.
En el año 2000 se hizo una presentación con algunas personas. A comparación con las fiestas de la virgen de Cocharcas o Rosario, esta fiesta navideña no movilizaba a tanto público espectador. A pesar de ser pequeña, muy modesta en recurso, lograba reunir a personas que llenaban las gradas de la plaza de Haquira. En el 2001 también era de esperar a que se haga otra fiesta. Lo particular de ese evento era la diversidad de personajes en una sola presentación y el desplazamiento que daba una impresión de magnanimidad. Los grupos que andaban por las calles iban a paso pausado y sin prisa, el mismo desplazamiento era un obstáculo. Los danzantes se tomaban todo el tiempo necesario para subir al atrio de la iglesia dando vueltas cada peldaño. Y bailaron frente a dos estatuas adornadas de productos de la chacra. En los siguientes años ya no volví a verlo. Pensaba que dejaron de hacer la fiesta por el cierre del templo por la restauración del INC y ya no tenían donde bailar.
Con esos dos años que vi la wayliya ya era suficiente haber retenido cada elemento para imitarlos, dibujarlo y contar a otros que aun desconocían. En esos años tendría apenas 7 años, al igual que mis tíos, vecinos y amiguitos, con los que imitábamos ser los danzantes en la capilla Cocharcas del Barrio Ccayao. Entre muchas danzas de las fiestas de Haquira solíamos confundir a los retachos y los negros por llevar esquelas (cencerros). Estas esquelas los hacíamos con las latas de leche pasando por un agujero un péndulo de piedra y atado a la cintura con cualquier cuerda que se tenía a disposición. En cualquier reunión de niños que deseaban jugar se solía escoger a los retachos o negros. Solo necesitábamos conseguir latas, hacer las matracas con el llaq’e (llantén) y si algún suertudo encontraba una malla se lo ponía en la cabeza simulando estar con un ch’uko (mascara de lana). Si se jugaba a las retachos solo era necesario la esquela de lata y el chicote adecuado de cualquier retazo de soga.
Por varios años se dejó de organizar la fiesta de navidad con wayliya. En cada navidad el pueblo de Haquira quedaba desolada. Los meses de enero a abril eran de un pueblo sin gente. Incluso no había con quienes celebrar los carnavales. Se hacía con quienes quedaban en las comunidades, con aquellos que no podían dejar sus labores para irse a las ciudades o con aquellos que no tenían las posibilidades para migrar temporalmente. Esa situación fantasmal del pueblo llevo a que nadie agarre cargo de la fiesta de navidad y la misma gente ya lo dejaba de valorar.
Durante casi toda mi vida escolar no vi que se presentara la wayliya en la navidad. Ni siquiera para el aniversario del distrito que es cada 2 de enero se empeñaban en hacerlo porque le daban prioridad a las actividades deportivas y las serenatas. En el 2004 se empezó a hablar sobre la Mina Las Bambas y fue en ese contexto de debates sobre los efectos de la minería en donde se coló el tema de la identidad. En ese momento estaba de alcalde Rogelio Chahua, un amante de la historia, las costumbres y el folclor del pueblo haquireño y sus comunidades. Desde su campaña política había prometido trabajar por las “Costumbres y Tradiciones”. Entre sus muchos proyectos, obras y actividades repotencio las ferias agropecuarias, los concursos folclóricos y recupero las danzas y músicas que se estaban perdiendo.
Durante los últimos meses del 2008 se anunció que se haría la recuperación de la danza de los negros con sus elementos auténticos haciendo la presentación en el ruedo de toros en la forma de un concurso para poder repartir incentivos entre los participantes. Así se realizó el primer concurso de la Danza de los negros el día 1 de enero del 2009. Para este evento se dijo que entrarían en concurso los barrios del pueblo agrupados en grupos de wichay ayllu y uray ayllu.  
Ilustración 3. Primer concurso en el ruedo organizado por el Municipio en 2009
Ilustración 4. Danzantes de wichay ayllu en el primer concurso
El 2009 se dio continuidad del concurso y se pidió más rigurosidad en la reseña histórica, los trajes y las coreografías. El concurso se denominó “Wichay ayllu y uray ayllu” y se realizó el día 2 de enero del 2010 en la plaza del pueblo con motivo y en reemplazo del Aniversario del Distrito debido que lo habían traslado para otra fecha. Ahí se vio después de mucho la incorporación de niños entusiastas en los grupos de danzantes.
Ilustración 5. Concurso de wayliyas entre ayllus en la plaza de armas en el 2010
Ilustración 6. Niños integrando el grupo de danzantes
Nota: La fecha incluida en las fotografías se debe a una desconfiguracion de la cámara de baja calidad
En el resto del 2010 se debilito el impulso del municipio a la wayliya y al asumir la gestión el nuevo alcalde en el 2011 no se cubrió la expectativa de hacer crecer el evento. Posiblemente el cambio de gestión hay llevado a la incertidumbre sobre la continuidad con el evento. Ello condujo a que varios danzantes aceptaran bailar en el evento de año nuevo en Challhuahuacho. Es así que en el 2011 fue la primera delegación numerosa y con los personajes completos hacia Challhuahuacho.
Luego de ese debilitamiento la gestión municipal prometió realizar un macro evento a través de un proyecto. Realizo una gran convocatoria y abrió el concurso para la categoría de niños. En el 2012 por primera vez la gestión municipal acordó con los delegados de los barrios sobre las nuevas reglas del concurso, el jurado y la cantidad del premio. Ese año se sintió por primera vez que se estaba dando justicia con los portadores de la expresión cultural. Paralelo a esos incentivos del municipio de Haquira, en Challhuahuacho los mayordomos estaban redoblando los incentivos, tanto así que se ofrecía pagar por hora bailada. Si bien en Haquira hubo mayor concurrencia en comparación a años anteriores, en Challhuahuacho el evento se había hecho un espectáculo mucho mayor.
Ilustración 7. Danzantes haquireños en la fiesta Challhuahuacho, 2013
En el 2013 ya había preminencia de Challhuahuacho. Ese año Haquira estaba vacío y parecía que ya no se organizaría el concurso en la plaza. A través de la opinión publica en eventos públicos y las emisoras de radios locales se presionó al municipio para que tomara acciones para retener a las personas y ofrecer un espectáculo en la plaza de Haquira. La alternativa del municipio fue aumentar el premio y hacer realidad el concurso infantil. En ese año se presentaron niños del barrio Ccayao y en ausencia de contendor se los declaro ganadores y lo importante de esto es que la gente destaco esta participación porque era fundamental la formación de un semillero.
Ilustración 8. Concurso entre ayllus de gran magnitud en año nuevo del 2013
Ilustración 9. Grupo de niños danzantes del barrio Ccayao en el 2013
Ilustración 10. Grupo de niños que hacen la wayliya, 2013
En Lima la Asociación de residentes de Haquira considero tomar acciones de revaloración y difusión de la wayliya haquireña. Lo que pasaba en el concurso de Haquira y la supremacía de Challhuahuacho fue observada por los residentes y decidieron organizar una presentación en la capital peruana para que el resto de la población del país lo vez, lo conozca y sepa que Haquira es la cuna de esa wayliya. Es así que en el 2014 se organizó un grupo de danzantes, cantoras y un soporte logístico para presentarlo en el programa Miski Takiy del canal 7. Durante los preparativos y ensayos afloraban los deseos de algunas personas de dar solución a problemas de perdida de la expresión y posible apropiación por los vecinos por medio del registro de propiedad. Ese mismo año se presentó el grupo en el auditorio de la Academia Aduni. También llevaron un pequeño grupo a un evento de la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.  El 2014 fue un año en que la wayliya haquireña tuvo acogida en Lima por círculos culturales, académicos, políticos y económicos.
Ilustración 11. Organizadores de la presentación de la wayliya con conductora de Miski Takiy
Ilustración 12. Arreglos de los danzantes antes de la grabación
En el 2014 Challhuahuacho hacia la fiesta más grande que Haquira y todos los danzantes se iban hacia allí. Incluso personas que nunca habían bailado aprendieron a bailar, confeccionaron sus trajes y las calles de Challhuahuacho se llenaban de grupos haquireños. Así también los mismos pobladores de Haquira se iban a mirar ese espectáculo. Ese año se empezó a debatir sobre la propiedad de la expresión cultural. Por primera vez algunas personas de Challhuahuacho reclamaban el origen de la wayliya en su pueblo. Así también salieron varios defensores de Haquira. En ese contexto de debates e insultos reaparecio nuevamente el debate con Chumbivilcas señalando a Patahuasi como la cuna del takanakuy y la wayliya de estilo chumbivilcano. Ahí fue que apareció un colectivo denominado Markansaya y quería hacer una investigación para hacerlo reconocer como propiedad del pueblo de Haquira. Del mismo modo en Lima, varias personas estaban repotenciando sus actividades y tenían el objetivo de hacer declarar como patrimonio a la wayliya.
En ese año de lucha de palabras y “quitoneo” de autoría Haquira tenía un evento ínfimo. Challhuahuacho había crecido descomunalmente y tomaba lugar con fuerza arrasadora la wayliya relacionada al takanakuy. La presentación de los takanakuy en los días de navidad más los días de fiesta en los primeros días de enero en Challhuahuacho eran la causa para que el día 2 de enero en donde era el concurso la presencia sea escasa. Los barrios se presentaban incompletos. Incluso se tomaba expreso para traer a los danzantes y a las wayliyas (cantoras).
El peligro de apropiación, la poca participación de la gente, la valoración en Lima por parte de cultores del folklor y académicos condujeron a asumir el trabajo para hacer reconocer a la wayliya como Patrimonio Cultural de la Nación. Este deseo era compartido por residentes haquireños, autoridades y algunos portadores de la expresión. En esos años se había reconocido como patrimonio cultural al t’ikapallana de Tambobamba y los pobladores de Haquira no estaban dispuestos a quedarse atrás.
Ilustración 13. Fiesta organizada por el cargo de la familia Huanca Villalobos en el ruedo, enero del 2015
En el año nuevo del 2015 se hizo la fiesta con el cargo de la familia Huanca Villalobos. La fiesta correspondía hacerlo en el ruedo de toros. Después de este evento vino el concurso organizado por el municipio y aquí los problemas se hicieron muy evidentes. Sobre todo, los problemas lo padecia Wichay Ayllu porque sus cantoras y danzantes se iban para Challhuahuacho y para presentarse al concurso había que hacer el gran esfuerzo de traerlos. Debido a esas dificultades de parte de los danzantes el barrio se presentaba incompleto y dejaron de ganar los concursos por varios años. Ese año vimos que mucho de los esfuerzos de organización era asumido por mi familia (Astete Checcaña). La junta directiva del barrio compartía la responsabilidad junto a mi familia. Es que también nosotros habíamos sido los responsables de que Challhuahuacho tenga más presencia. Por varios años mi padre fue el contratista que llevaba a danzantes para los mayordomos en la fiesta de Challhuahuacho. Así como los llevábamos a Challhuahuacho también se podía traerlos. En devolución a lo perjudicado apoyamos en reagrupar a los danzantes para entrar al concurso. Ese año tomamos un acuerdo familiar de ya no perjudicar a la expresión del pueblo llevando danzantes al distrito vecino y más bien trabajaríamos para que el espectáculo sea en el pueblo. El primer acuerdo fue hacer el cargo en navidad asumiendo los gastos y realizando las costumbres propias de esa fiesta.
Coincidentemente con nuestros acuerdos alguien más había asumido la tarea de recuperar el espíritu del pueblo haquireño. En el 2015 se realizó la fiesta en la fecha de navidad después de muchos años, fue organizado por la Asociación Tarpuy encabezado por Denis Sullca. El evento fue un momento oportuno para dar continuidad a la fiesta en el día de navidad y realizar lo que nos propusimos. Como el acuerdo familiar era hacer el cargo, nombramos a mi hermano Denis para que sea carguyoq (mayordomo). El asumir el cargo era un solo primer paso porque queríamos que luego de la fiesta ofrecida alguien más asuma el cargo y con eso tener la fortaleza para hacer el trámite de declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación. Esa idea de hacerlo como patrimonio vino por los reconocimientos que se le daba en Lima, el peligro de que los vecinos se lo apropien y porque unos años atrás vimos que Tambobamba había logrado ese reconocimiento con la expresión del T’ikapallana. Quizá el hecho de no querer quedarnos atrás frente a un pueblo que siempre nos tomaba como punto de comparación nos dio el mayor impulso. Unos días después de asumir el cargo fuimos por última vez a Challhuahuacho para cumplir con el contrato que se realizó el año anterior.  En ese mismo año ofrecí una primera publicación de un estudio preliminar de la wayliya en la revista Qotapanpa, lo cual fue compartido en mi blog personal unos meses después.
Ilustración 14. Servicio del carguyoq Denis Astete para atender a los visitantes, diciembre del 2016
Ilustración 15. Atención a la visita del carguyoq
Ilustración 16. Aquiles Astete y Marco Astete en el día central de la fiesta del niño Jesús

En el 2016 ya siendo los carguyoq pusimos en agenda las actividades concernientes al cargo. Nos encargamos como familia a organizar la fiesta y así también dábamos impulso al municipio para que haga fiesta a lo grande. Así el barrio Ccayao con su junta directiva acordó implementar los trajes más difíciles de conseguir para que los danzantes estén con trajes uniformes. Ese año se hizo la fiesta con todos los pasos de antaño, desde la elaboración de comida, el comprometer a los danzantes y wayliyadoras y la secuencia de actividades. Así se logró realizar la fiesta los días 24 y 25 de diciembre. Ese año le dimos el cargo a nuestra prima Katy Flores debido a que era complicado animar a otras personas. Ella asumió el cargo porque compartía nuestro objetivo de recuperar la expresión y declararlo como patrimonio. Nuestras intenciones siempre fueron compartidas en público y por mi parte me ofrecí en trabajar en la gestión para tal declaratoria. En los barrios de abajo también se animaron a hacer cargo y el primero en arrancar fue Olger Layme, el cual no pudo cumplirlo por una tragedia. Pero a ello fue continuado por Iván Arredondo que se comprometió hacer la fiesta como carguyoq el 2018. Así ya se había logrado dar continuidad por medio del sistema de cargos para el día de navidad y año nuevo. Durante la fiesta que realizamos en Niño Pata de Tupus hicimos la promesa de que trabajaríamos para el reconocimiento como patrimonio.
Ilustración 17. Evento realizado en Tupus a cargo de la familia Astete Checcaña
Ilustración 18. Entrega de cargo a Katherine Flores para que lo asuma en diciembre del 2017
En la navidad del 2017 se hizo el evento con el cargo de Katherine Flores en Cruz Pata y días después en año nuevo lo realizó Iván Arredondo en Niño pata de Wistaq. Las fiestas organizadas en estas fechas no tienen precedente por la magnitud de gente que logro convocar. Desde el 2016 ya se había dado la promeso de hacer la difusión máxima y el reconocimiento de patrimonio. Quizá fueron esas promesas lo que hizo que la población le prestara mayor atención. En el 2017 se había logrado poner el expediente técnico en las oficinas del Ministerio de Cultura y los pobladores estaban a la espera de la noticia. Andaba un rumor de que irían representantes del Ministerio en esa fiesta de la navidad del 2017 o el año nuevo del 2018. También habría que señalar que se prestó mucha importancia a la wayliya haquireña y se llevó a una delegación para que se presenten en un evento de Cusco.
Ilustración 19. Plato recordatorio de la carguyoq Katherine Flores
Ilustración 20. Danzantes de negros en el cargo de Katy, 2017
Ilustración 21. Preparación de la carguyoq Katy a cargo de su padre Antonio
Ilustración 22. Cargo organizado en uray ayllu por Iván Arredondo, enero del  2018
Ilustración 23. Danzantes de negros y llameros en un local de Cusco
Con la participación masiva de la población ya se había ido el temor de Challhuahuacho. Incluso la increíble concurrencia al takanakuy del día 26 de diciembre ya no representaba peligro. No obstante, se presentó un nuevo problema y tenía que ver con el espectáculo ofrecido en la misma fecha del 25 de diciembre que es día propio de la wayliya haquireña. Los familiares del carguyoq D. Astete Checcaña, como homenaje y saludo al mayordomo organizaron una estampa de la huaylia antabambina. El ofrecimiento no podía ser rechazado por los carguyoq, pero se pidió de que garanticen el privilegio a la wayliya haquireña. Esa presentación en paralelo de una “huaylia foránea” no fue bien recibida por danzantes haquireños y publico espectador. Para el 2017, en el cargo de Katy Flores, también se ofreció el mismo grupo y con mayor cantidad de participantes. En esta ocasión si se dieron conflictos porque los anfitriones estaban perdiendo preminencia frente a los visitantes. En medio de la trifulca se determinó de que no se podía prohibir el derecho a la libertad. De todas formas, la opinión publica había mostrado su rechazo a la huaylia antabambina. Ello condujo a que también se rechazara a la wayliya chumbivilcana. Es así que el mayordomo del takanakuy Dino Ccasani tuvo complicaciones con los permisos y operaciones de logística.
Tras hacer el cargo desde mi familia Astete Checcaña y el que hayan hecho los cargos mi prima Katy Astete e Ivan Arredondo, se había logrado un primer objetivo y seguía el segundo objetivo que consistía en seguir un trámite con el Ministerio de Cultural. Después de la fiesta realizada en navidad del 2017 yo tenía previsto hacer un estudio etnográfico y documental en Haquira dentro de las actividades de mi tesis de licenciatura. Así me encontraba reuniendo información de primera mano, para luego procesarlo y analizarlo en Lima. Debía avanzar rápido con mi tesis porque había prometido a quienes me dieron la oportunidad de hacer prácticas profesionales de que volvería en menos de un año con mi tesis lista. Ahí apareció alguien más que quería trabajar sobre el reconocimiento como patrimonio. Sin dudar le ofrecí todo lo que había conseguido; proporcioné la revista que lo tenía elaborado y me ofrecí a apoyar o en el mejor de los casos en hacer equipo. Semanas después vuelvo a comunicarme y me dijo que estaba tomando mis aportes en el documento que venía preparando. Luego me dijo que vería que nos apoye alguna institución como el municipio o la mina. Pasaron días y se me informo que no se había conseguido el apoyo y que lo presentemos como personas civiles. Desde ese momento aporte con todo lo que tenía para elaborar el expediente técnico. Siguiendo el firme objetivo de dotar a Haquira de un reconocimiento del gobierno y cumplir con mi palabra, no mezquine mi apoyo hasta el último momento de la publicación de la resolución viceministerial.
Fotografía de la Resolución Viceministerial
De lo expuesto se puede concluir que la fiesta de navidad se realizaba con la danza de los negros, llameros, waylala y majeño con la música de wayliya, organizado por un sistema de cargos durante el largo proceso de la historia de Haquira. La época de la violencia política y los cambios abruptos de los noventas llevaron a su casi desaparición y existieron personas que trabajaron por su mantención. Son muchas las personas que por medio de sus redes de parentesco o la dirigencia de una organización o institución contribuyeron a la recuperación, valoración y reconocimiento como patrimonio cultural de la nación. En estas líneas solo quise dar una versión propia acerca de cómo mi familia se metió en este proceso y dio el aporte de un granito de arena. Así también ratifico mi compromiso de trabajar por el pueblo desde lo que se hacer.
Ilustración 24. Waylala, Negro, Majeño y Llamero en unión a la wayliya son la identidad del pueblo




Comentarios

Entradas populares de este blog

Reseña de Hacia la Tierra Sin Mal

Antes de hacer una aproximación general al contenido del libro quisiera hacer un reconocimiento al legado y la vigencia que aún mantiene el texto. Pues este libro al momento de producirse fue el pionero en el estudio del fenómeno religioso en la amazonia. Pues, en ese momento aún no se tenía con un estudio ordenado y sistemático sobre este tema. Este libro es resultado de un trabajo de campo realizado por el profesor Regan entre 1977 y 1979. Aunque fue especifico al limitarse al estudio de grupos mestizos y ciertos grupos indígenas, da un alcance mayor del fenómeno religioso. El texto es un trabajo más o menos extenso, pues hace el esfuerzo de presentar de forma completa el panorama amazónico, abarcando el contexto histórico, geográfico y socioeconómico. Además de estos aspectos trata también temas de psicología al abordar al sujeto como individuo, como una persona humana. Asimismo, presenta el tema del ciclo ritual de la vida. Pero lo fundamental en el texto es el estudio de las ex...

SALUD MATERNA EN HAQUIRA. UN ESTUDIO ANTROPOLÓGICO

RESUMEN ¿Por qué en el ámbito del distrito de Haquira? En épocas prehispánicas fue una zona privilegiada por los incas y con la conquista española fue núcleo regional de articulación económica. Con el devenir de la republica la zona ha sido retirada de su protagonismo y quedo en el aislamiento político. La pobreza y las desigualdades sociales fueron una característica con el que identificaban a la zona. Recién con la entrada de la minería a gran escala cambio el panorama. Sin embargo, se presentan nuevos fenómenos como la crisis de la institucionalidad de la participación política, brechas sociales, migración, brecha generacional, desarraigo juvenil, entre otros problemas y persisten algunos fenómenos como las identidades problemáticas de misti-indio y las diversas formas de discriminación. Sus resultados quieren aportar a la comprensión de las prácticas y concepciones en el embarazo, parto y puerperio dentro del pluralismo de los sistemas de salud, en el que pervive la medicina t...