En el principio iniciamos con una gran incógnita. Pues él era el “por qué” las plantas nos rodean, posteriormente aparecieron otros cuestionamientos como: para qué, cómo, desde cuándo, que qué dependen, etc. Los cuales nos llevaron por caminos sinuosos. En síntesis analizamos desde una perspectiva cronológica. Iniciando desde los orígenes de la formación del universo, la tierra y la vida. Luego una explicación antropológica histórica ya de los hombres propiamente dichos.
El universo se origina en el momento en que aparece el conocimiento de la existencia de espacio y tiempo. El conocimiento de la existencia de algo afirma la existencia de algo. Así, pues, el universo aparece con la existencia del universo.
La tierra aparece junto con la aparición de la vía láctea del brazo de orión. Su proceso de formación es por acreción nebular. Inicialmente, antes de la formación del sistema solar, se encontraba polvo y gases esparcidos, y posteriormente, en la parte central irían acumulándose por acreción cuerpos más grandes. Esa acumulación debido a que toda materia al igual que el átomo, que sostiene a sus partículas subatómicas alrededor de él, posee gravedad.
Luego de formarse el planeta tierra, esa tierra primitiva contenía una atmosfera reductiva y estaba en un estado magmático. Con el paso del tiempo fue enfriándose, lo que permitió el desarrollo y formación de la tierra como un planeta vivo. Fueron las condiciones y factores geológicas los que posibilitaron la formación de seres vivos. La tierra, pues, atravesó por distintas etapas, lo que se conoce como edades geológicas. Se registra desde que la tierra era aun embrionaria.
Luego de la aparición de los primeros embriones como organismos coacervados, estos fueron complejizándose hasta que en el periodo Cámbrico surgieron las primeras algas, las algas dieron paso a la formación de las plantas terrestres fotosintetizadoras. Este proceso de formación de plantas llego hasta el periodo Silúrico, en este periodo aparecieron las primeras plantas terrestres.
De la misma forma de la aparición de las plantas, los animales también siguieron esa línea evolucionista; los animales también se separan en distintas categorías, entre ellas están los mamíferos, que son los de mayor grado de complejidad en la evolución, de entre todos ellos están primates, los más complejos, estos primates con el paso del tiempo en las distintas épocas irían evolucionando hacia el homínido.
Una de las especies de los homínidos por el uso de la cultura se fue distanciando de las demás especies de homínidos, a lo que llamaríamos línea divisoria, utilizando primero el trabajo, lo que permitió obtener alimentos que igualaban a las exigencias biológicas en la ingesta diaria de calorías, a esta forma de entrar en relación con el mundo a través del trabajo lo llamamos relación practica. Posteriormente, ese hombre nuevo fue teniendo una nueva relación: relación teórica, lo que le ayudo a conocer mejor su mundo natural-real-existente. Con la relación teórica el hombre fue el primer ser que conceptualizo al mundo. Y con esto creo mitos para explicarse muchos fenómenos del mundo y posteriormente nació la filosofía.
La revolución neolítica fue la primera revolución histórica. En ella se creó por vez primera un excedente alimenticio. Pues el desarrollo de las fuerzas productivas llegaron en forma de salto. Se descubrió la horticultura y con el desarrollo de esta se llego a la agricultura. El neolítico, también, fue testigo de la revolución urbana. Donde se concentraban grupos humanos dando paso al sedentarismo. Ese sedentarismo, espoleado por la actividad agrícola, dio inicio a la domesticación de animales y consolidando así la ganadería.
La descripción fotoetnográfica, con sus fundamentos y clausulas, nos permite describir y a la vez interpretar la cultura por medio de la fotografía. La fotoetnografía colabora en la descripción de la relación de los hombres y las plantas. En el sentido de que las muestras fotográficas son excéntricas de la tradición cultural occidental. Estas estrafalarias series fotográficas develan que esa relación hombre-planta no es una confrontación como la dicotomía naturaleza-cultura, sino más bien es el uso de las plantas por los hombres, esto es la utilización de plantas como una parte de la cultura. Es, por cierto, expresada de diversas formas, obedeciendo a una serie de factores, sean económicos, sean sociales, o culturales.
Toda esta relación hogaño de hombres y plantas en la sociedad limeña, parte de una herencia occidental añadida por elementos nativos, de las sociedades andinas y amazónicas. No es esa continuación cultural como el de los agricultores. Aunque en algunos distritos limeños añaden esos elementos. Pero, toda manifestación de plantas es por una tácita noción de signos, las plantas son símbolos, o sea son conocimientos asociados con su significado creados convencionalmente. Las razones para sembrar plantas son distintas, pero estas se expresan como signos, pues transmiten una idea sobre un objeto. Las maneras de presentar las plantas son intencionalidades de demostrar o emitir mensajes reconocidos por los miembros de la sociedad a un nivel cultural.
El universo se origina en el momento en que aparece el conocimiento de la existencia de espacio y tiempo. El conocimiento de la existencia de algo afirma la existencia de algo. Así, pues, el universo aparece con la existencia del universo.
La tierra aparece junto con la aparición de la vía láctea del brazo de orión. Su proceso de formación es por acreción nebular. Inicialmente, antes de la formación del sistema solar, se encontraba polvo y gases esparcidos, y posteriormente, en la parte central irían acumulándose por acreción cuerpos más grandes. Esa acumulación debido a que toda materia al igual que el átomo, que sostiene a sus partículas subatómicas alrededor de él, posee gravedad.
Luego de formarse el planeta tierra, esa tierra primitiva contenía una atmosfera reductiva y estaba en un estado magmático. Con el paso del tiempo fue enfriándose, lo que permitió el desarrollo y formación de la tierra como un planeta vivo. Fueron las condiciones y factores geológicas los que posibilitaron la formación de seres vivos. La tierra, pues, atravesó por distintas etapas, lo que se conoce como edades geológicas. Se registra desde que la tierra era aun embrionaria.
Luego de la aparición de los primeros embriones como organismos coacervados, estos fueron complejizándose hasta que en el periodo Cámbrico surgieron las primeras algas, las algas dieron paso a la formación de las plantas terrestres fotosintetizadoras. Este proceso de formación de plantas llego hasta el periodo Silúrico, en este periodo aparecieron las primeras plantas terrestres.
De la misma forma de la aparición de las plantas, los animales también siguieron esa línea evolucionista; los animales también se separan en distintas categorías, entre ellas están los mamíferos, que son los de mayor grado de complejidad en la evolución, de entre todos ellos están primates, los más complejos, estos primates con el paso del tiempo en las distintas épocas irían evolucionando hacia el homínido.
Una de las especies de los homínidos por el uso de la cultura se fue distanciando de las demás especies de homínidos, a lo que llamaríamos línea divisoria, utilizando primero el trabajo, lo que permitió obtener alimentos que igualaban a las exigencias biológicas en la ingesta diaria de calorías, a esta forma de entrar en relación con el mundo a través del trabajo lo llamamos relación practica. Posteriormente, ese hombre nuevo fue teniendo una nueva relación: relación teórica, lo que le ayudo a conocer mejor su mundo natural-real-existente. Con la relación teórica el hombre fue el primer ser que conceptualizo al mundo. Y con esto creo mitos para explicarse muchos fenómenos del mundo y posteriormente nació la filosofía.
La revolución neolítica fue la primera revolución histórica. En ella se creó por vez primera un excedente alimenticio. Pues el desarrollo de las fuerzas productivas llegaron en forma de salto. Se descubrió la horticultura y con el desarrollo de esta se llego a la agricultura. El neolítico, también, fue testigo de la revolución urbana. Donde se concentraban grupos humanos dando paso al sedentarismo. Ese sedentarismo, espoleado por la actividad agrícola, dio inicio a la domesticación de animales y consolidando así la ganadería.
La descripción fotoetnográfica, con sus fundamentos y clausulas, nos permite describir y a la vez interpretar la cultura por medio de la fotografía. La fotoetnografía colabora en la descripción de la relación de los hombres y las plantas. En el sentido de que las muestras fotográficas son excéntricas de la tradición cultural occidental. Estas estrafalarias series fotográficas develan que esa relación hombre-planta no es una confrontación como la dicotomía naturaleza-cultura, sino más bien es el uso de las plantas por los hombres, esto es la utilización de plantas como una parte de la cultura. Es, por cierto, expresada de diversas formas, obedeciendo a una serie de factores, sean económicos, sean sociales, o culturales.
Toda esta relación hogaño de hombres y plantas en la sociedad limeña, parte de una herencia occidental añadida por elementos nativos, de las sociedades andinas y amazónicas. No es esa continuación cultural como el de los agricultores. Aunque en algunos distritos limeños añaden esos elementos. Pero, toda manifestación de plantas es por una tácita noción de signos, las plantas son símbolos, o sea son conocimientos asociados con su significado creados convencionalmente. Las razones para sembrar plantas son distintas, pero estas se expresan como signos, pues transmiten una idea sobre un objeto. Las maneras de presentar las plantas son intencionalidades de demostrar o emitir mensajes reconocidos por los miembros de la sociedad a un nivel cultural.
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